El Andurrial


Farc 25, Estado 0
mayo 13, 2007, 11:09 pm
Filed under: FARC, Oposición, PDA

Por Jaime Ruiz (Invitado)

Las noticias que aparecen en la prensa sobre los asesinatos del último mes no podrían ser más expresivas de la doctrina con que se pretende encubrir el interés de los dueños y en fin de las castas oligárquicas en asegurarse una parte del poder gracias a una negociación política, para lo cual las guerrillas necesitan expandir su poder, es decir, matar a muchos soldados y policías.

Esto, siguiendo con esa doctrina, no tiene nada de reprobable sino que forma parte del conflicto. Si las familias de esos muchachos leyeran la prensa se encontrarían con la escueta definición: “¿Han muerto sus hijos?, son gajes del conflicto”.

Es importante recordar que se atribuye la especialización en el asesinato de miembros de las instituciones armadas como parte de una nueva estrategia orientada a buscar la salida de las FARC de la lista de organizaciones terroristas de la UE y para adquirir legitimidad. Por una parte lo que hacen es poner en práctica la doctrina de El Tiempo, que siempre ha aconsejado matar sólo militares y defiende las teorías según las cuales eso entra en el terreno de lo tolerado por el DIH.

Pero por la otra, lo más grave, la conducta del periódico es casi de aprobación: sólo hay condena cuando se generan escándalos por el asesinato de civiles, que es como cuando una madama protesta porque una de sus pupilas se enamoró de un cliente. Parece que el asesinato de soldados no pusiera en peligro a los civiles sino que se tratara de los resultados de un deporte ajeno y desagradable.

Más audaz y directo, el PDA publicó una declaración que es exactamente la labor de cobrar las masacres. Eso sí, lamentando las muertes, como toda persona educada tiene que hacer:

El Polo reitera y emplaza al gobierno y a la guerrilla para que exploren, ahora y para siempre, nuevos caminos que permitan transitar hacia una salida política negociada al conflicto, para el cual el acuerdo humanitario podría constituir el punto de partida.

Persistir en la guerra solo seguirá dejando pobreza, abandono y luto en los hogares colombianos.

Como si a usted lo atracan y usted trata de defenderse, siempre sale un ecuánime que exclama: “Dejen ya de peliar“. Con asombrosa brevedad el PDA muestra cuáles son sus pretensiones:

1. Que se acepte que “gobierno” y “FARC” son entidades comparables. “Se pide a las señoritas violadas evitar los arañazos en aras de una cópula placentera para parte y parte”. Es decir, tácitamente hay un reconocimiento de legitimidad a las FARC. ¿O no?

2. Los actos también son equivalentes. Sin presencia de soldados la exacción sería muchísimo mayor y también los asesinatos y secuestros que servirían para asegurar el poder, con lo que los soldados estaban allá porque el gobierno los mandó y el gobierno es tan responsable de su muerte como las FARC. Lo que tienen que hacer es negociar la paz, ni mandar a los soldados a impedir secuestros, vacunas, reclutamiento de niños, destrucción de infraestructura…, ni mandar a los niños a matar a los soldados. Paz, paz.

3. Pero ¿es que acaso el gobierno se niega a negociar? Negociar sin alto el fuego sólo es dar ventajas a las FARC para matar más y expandir su poder. Cuando se llama al gobierno y a las FARC a sentarse a negociar se está diciendo de forma subrepticia que la negociación debe ser como la pretenden las FARC, es decir, volver al Caguán. ¡A que nadie se acuerda de que el programa político del PDA es exactamente el mismo de las FARC!

4. El primer paso de esa renuncia a los logros de los últimos cinco años es naturalmente el intercambio de menos de 60 rehenes por 500 secuestradores, cosa a la que el gobierno nunca se ha negado. Lo “humanitario” es la exigencia de que se les permita volver a secuestrar gente. ¿No es lo que pide el PDA con las movilizaciones de familiares de secuestrados por el canje?

Es decir, Persistir en la guerra solo seguirá dejando pobreza, abandono y luto en los hogares colombianos, pero la única forma que tiene el gobierno de no persistir en la guerra es entregar de una vez el país a las FARC, pues los caminos que se piden para no persistir en la guerra extrañamente sólo sirven para que las FARC persistan.

Nietzsche hablaba de la inocencia del devenir. Hay algo de esos criminales que es como una fatalidad, como cuando las águilas se lanzan en picada a matar animalitos en lugar de alimentarse de pasto como el burro filósofo del ejemplo de Estanislao Zuleta. El problema no es que existan ellos ni que cuenten con tantos cómplices entusiastas y esperanzados en el botín, el problema es el silencio y la ambivalencia de la mayoría. Si la gente se atreviera a desaprobar eso la guerra duraría semanas y todos los guerrilleros que pudieran asegurarse unos cuantos millones desertarían.

Pero tanto la prensa como la izquierda democrática (es decir, el totalitarismo criminal, usando un lenguaje veraz) representan fuerzas poderosas en Colombia. La guerrilla sólo es el intento de hacer la guerra con los hijos ajenos, contando con la ventaja de que al expresar los valores profundos de la sociedad (esclavismo) no encontrarán resistencia. En los años del cambio de siglo hubo alrededor de diez secuestros diarios: el resultado de los respetables triunfos militares de los rebeldes en la década anterior.

Los que toleran esa visión de la prensa y del partido de los asesinos impunes son cómplices de los crímenes venideros. Pero a decir verdad son la mayoría.

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12 comentarios so far
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Jaime Ruiz,

Lo que usted dice es en gran medida un disparate. Ningún bando en guerra ha aumentado su poder eliminando físicamente a sus contrincantes. La guerra la gana quien logre dejar sin recursos a su enemigo y para el caso de las FARC eso quiere decir golpeando la infraestructura eléctrica, bloqueando las carreteras y caminos, tumbando puentes y destruyendo los tubos que transportan hidrocarburos. Eso lo sabe cualquier persona y por eso las guerras ilegítimas e invasoras de los Estados Unidos siempre comienzan atacando las reservas de riquezas y destruyendo las vías de comunicación y energía de su “enemigo”. Que caigan 10 o 20 o 30 combatientes, de cualquier bando, no le hace ni cosquillas a la guerra.

La caída de los combatientes tampoco es un asesinato, es una muerte en combate y son cosas muy diferentes. Asesinato es que usted vaya por la calle y alguien le dispare por robarlo o por venganza. Si ellos llevan uniformes, llevan armamento, llevan pertrechos e impedimenta y llevan la orden permanente de combatir al enemigo entonces, ¿en dónde está el asesinato aleve? Cualquier uniformado puede morir en la guerra sea del bando que sea y quien lo mate no tiene por qué pagarlo. Es difícil y es muy feo pero es una guerra y no se pueden tirar caramelos en lugar de balas.

Y es totalmente absurda su postura, Jaime, pues por una parte NO QUIERE una salida negociada a la guerra, quiere que uno de los bandos acabe con el otro pero sin que ese bando ponga muertos de sus filas. Eso no tiene ningún sentido, es algo completamente ilógico. Usted no quiere que negocien con las FARC pero tampoco quiere que en la labor de acabarlas físicamente caigan miembros del estado. Entonces, ¿cómo quiere acabar con las FARC? ¿Qué se rindan así no más? Pues se quedará esperando porque esa guerrilla no se va a entregar jamás, tienen mucha plata y mucha gente en sus filas como para decidir dejar la guerra solo porque Jaime Ruiz no la entiende. Porque Jaime Ruiz quiere que haya una guerra pero sin muertos de uno de los bandos.

Que guerrilla y gobierno son lo mismo… Claro, son lo mismo. Eso depende del ojo con el que se mire y depende de donde usted viva. La guerrilla de las FARC hace las veces de estado en muchas regiones del país. Que usted nunca haya ido nunca a esas regiones o no le guste esa realidad no le quita veracidad al asunto. Es terrible que muchas zonas del país estén bajo el dominio de estos señores pero así es. Es que además de Bogotá Colombia tiene muchas regiones de las que uno sabe muy poco.

Lo de negociar sin alto al fuego es otro disparate. Se tiene que negociar en la guerra, no es en la paz donde se negocia. Y de llegar a un cese de hostilidades este debe ser bilateral. ¿Usted cree que algún bando va a cesar el fuego si el otro bando lo sigue atacando? ¿Qué es lo que usted quiere?

Que los unos son secuestrados y los otros son secuestradores tampoco es del todo cierto. En todas las guerras los bandos retienen a sus enemigos vivos y luego los negocian como si fueran semovientes. Yo estoy de acuerdo en el intercambio humanitario por razones precisamente humanitarias. Es que en el monte no se pueden quedar esos soldados para toda la vida y los guerrilleros no se pueden quedar en las cárceles tampoco. Los dos tienen una misión, que así no nos guste, es la que planearon para su vida. Los unos quieren el poder y los otros no quieren soltarlo y mientras no negocien la guerra va a continuar porque ninguno de los dos bandos se va a rendir.

Lo que le quiero decir en síntesis es que revise su postura porque eso de rechazar la solución negociada pero a la vez indignarse por la muerte de los soldados que están haciendo precisamente lo que usted considera correcto (la guerra) es algo bastante, pero bastante absurdo.

Comentario por Bilioso

Bilioso, varios comentarios suyos me dejaron literalmente anonadado.

1) La caída de los combatientes tampoco es un asesinato, es una muerte en combate y son cosas muy diferentes. Asesinato es que usted vaya por la calle y alguien le dispare por robarlo o por venganza. Si ellos llevan uniformes, llevan armamento, llevan pertrechos e impedimenta y llevan la orden permanente de combatir al enemigo entonces, ¿en dónde está el asesinato aleve? Cualquier uniformado puede morir en la guerra sea del bando que sea y quien lo mate no tiene por qué pagarlo.

Mejor dicho si yo salgo a atracar un almacén y un policía me para y me empieza a disparar, yo le puedo disparar de vuelta y si lo mato no sería asesinato. Puesto que sería una muerte en un combate que él empezó. Claro que la guerrilla tiene que pagar si mata al ejercito, que vaina tan OBTUSA lo que está defendiendo.

2) Es que en el monte no se pueden quedar esos soldados para toda la vida y los guerrilleros no se pueden quedar en las cárceles tampoco. Los dos tienen una misión, que así no nos guste, es la que planearon para su vida.

Claro, Bilioso, los violadores también tienen la misión en su vida de violar lo que más puedan. Pero según su teoría, así no nos guste, fue lo que planearon para su vida.

Bilioso, creo que odio a Uribe lo está cegando. No tiene ningún sentido equiparar al ejercito (legales) con la guerrilla (ilegales).

Comentario por Felipe

No, usted no puede comparar a un atracador de barrio con un combatiende del bando que sea. Los combatientes van a la guerra a pelear y en ese trabajo, que fue el que eligieron, pueden morir porque a eso van: a matar o a morir. Otra cosa es Bojayá y otra cosa es Chengue que son cosas completamente repudiables y abominables por tratarse de personal civil desarmado.

Y claro que puede compararse a los legales con los ilegales. Comenzando porque el ejército (legal) comete muchas acciones ilegales. Entonces ¿cuando el ejército legal comete acciones ilegales en qué se convierte? Si usted se quita sus apasionamientos hacia alguno de los dos bandos verá que son iguales: el ejército roba, mata, tortura, secuestra, viola, bombardea etc etc y la guerrilla hace lo mismo.

A mi no me está cegando nada porque yo veo las cosas con la objetividad de quien entiende el conflicto. Es usted (o ustedes) quien ve las cosas de un lado buenas y del otro malas. Quítese las pasiones y vea los desmanes del ejercito y luego dígame si no son iguales.

Comentario por Bilioso

Bueno, Bilioso. Lo que se entiende es que usted justifica las masacres de los “paramilitares”, pues si es lícito matar gente porque hay guerra, pues un bando se aplica y despeja el territorio por medios eficaces. ¿Y desde cuándo hay guerra? Lo que diferencia al atracador callejero del combatiente de las FARC es el tamaño de su organización. En la medida en que un grupo de atracadores pudiera poner en jaque a la policía, ya podrían disponer de la mitad de los patrimonios, siguiendo su lógica. Es de una sencillez que aburre: si matar y secuestrar gente es la forma correcta de hacer carrera política o de imponer leyes, pues está abierta la veda y no hay nada que no vaya a resultar en esa lógica deslegitimador de las AUC.

Y si los militares cometen desmanes, pues que los juzguen y encarcelen, pues no están para eso.

Bueno: si hay que negociar en medio de la guerra, lo correcto sería que el Estado, equivalente a la guerrilla según usted, empezara a aplicar sus métodos. Digo “lo correcto” dentro de su lógica. Y también lo correcto dentro de la lógica de la guerra, pero YO ME OPONGO, y se opone Felipe y la mayoría de la gente que condena a las guerrillas.

De modo que el Estado colombiano tiene una legitimidad que procede de la aceptación de la mayoría, a tal punto que los mismos amigos de la guerrilla pueden presentarse a elecciones y tienen poder. Y dentro de esa legitimidad tiene derecho al monopolio de la fuerza y por eso tienen los agentes estatales el deber de capturar a los miembros de bandas de asesinos que operen en cualquier lugar. Los militares no tienen por qué matar a los campesinos que en formación de combate son guerrilleros, sino que aplicar las leyes en todo el territorio.

Respecto a la guerrilla como Estado, lo que es pensar con el deseo. No hay Estados a los que no reconozcan otros Estados, ni por supuesto Estados que no pueden defender un centímetro cuadrado de territorio. Si las FARC son Estado porque pueden matar gente desde escondites en la selva, bandas criminales como La Terraza también son (eran) Estado porque podían permitirse eso mismo.

En fin: hay que negociar una salida para los guerrilleros. Nadie se opone a eso. Si lo que hay que negociar es el premio de los asesinatos, resultará difícil persuadir a algún militar audaz de no buscar el premio gordo y hartarse de matar gente más que el mismo Suharto. Pero nada de eso será necesario. A pesar de los sueños de algunos, todos los indicadores de violencia han ido reduciéndose en estos años, y puede que las guerrillas no tengan ni una década de vida.

Lo único que las podría hacer renacer sería un ascenso de otro gobierno cómplice. Pero en tal caso habría una verdadera guerra civil. Y las pérdidas serían cuantiosas para el bando de las FARC.

Comentario por Jaime Ruiz

Es muy hábil el señor Ruiz cuando se trata de tergiversar las opiniones ajenas con el fin de defender y justificar sus propias opiniones. En ningún momento he dicho que sea lícito matar gente porque hay una guerra; he dicho que en la guerra mueren combatientes de ambos bandos, combatientes uniformados, armados y con la orden superior de combatir al enemigo. Yo no he hablado de la señora de los tamales ni del zapatero del pueblo (quienes también mueren por las balas de ambos bandos). Hablo de los hombres (y mujeres) armados, apertrechados y formados en técnicas militares. Eso es legítimo en una confrontación armada. A eso van los hombres uniformados y armados a la guerra. Que usted no entienda la confrontación o sus pasiones le pertenezcan a uno de los bandos no hace que lo que yo acabo de decir sea falso o incorrecto.

Por eso precisamente condeno las masacres paramilitares y no la muerte de los soldados y guerrilleros la semana pasada. Porque mientras los paramilitares llegan a un pueblo y asesinan pobladores desarmados con la mayor sevicia posible los muertos de la semana pasada cayeron en combate siguiendo las órdenes de sus superiores. Tanto los del estado como la contraparte tienen como defenderse y son enemigos mientras que los civiles inocentes como los de Bojayá o Macayepo no tenían esa posibilidad. Usted es un tipo inteligente y sé que entiende esa diferencia.

Usted no puede comparar a una banda de atracadores con un ejército formado en armas, que sigue unos estatutos y una disciplina castrense. Ni usted ni yo somos simpatizantes de las FARC, es obvio, pero sé también que usted entiende la diferencia entre una banda de atracadores y un ejército alzado en armas contra un estado con el que no están de acuerdo. Este ejército sigue unos estatutos y está formado en técnicas de guerra, portan armas y uniformes, desconocen las leyes del estado al que combaten y tienen un plan de gobierno que aplicarían ante la eventual – y muy improbable – toma del poder. Usted y yo consideramos que las FARC son un grupo terrorista, la diferencia radica en que yo creo que también el estado es terrorista y usted no, usted lo ve como un santo redentor de la sociedad.

Sigue tergiversando usted mi opinión cuando dice que yo he asegurado que las FARC son un estado. Yo nunca he dicho eso y arriba lo puede comprobar. He dicho que las FARC en muchas zonas del país HACEN LAS VECES DE ESTADO y eso es muy diferente. Por mi profesión he tenido que estar en la zona rural de varios departamentos y he visto como la guerrilla de las FARC cobra impuestos, expide salvoconductos, impone reglas de convivencia y resuelve los conflictos que surgen entre los pobladores. Eso es hacer las veces de estado en regiones donde no lo hay. Ellos representan, para esas regiones, al estado ausente y los pobladores de esas regiones sólo conocen ese tipo de gobierno.

Felipe pone un ejemplo absurdo. Dice que si un policía le dispara a un atracador este tendría – según yo – el derecho de defenderse y matar al policía sin tener que pagarlo. Por supuesto de eso no se trata. Yo no sé por qué ustedes sólo ven lo superficial y hacen analogías tan alejadas de lo que quieren expresar. Es obvio que la policía está para defendernos y en ese caso ellos deberían ser ejemplo de rectitud y honestidad. Cosa que no sucede. Es obvio que quien asesine a su prójimo debe ser castigado pero usted no puede comparar el atraco a una cevicheria con la búsqueda del poder por las armas. Es posible que en el papel sea lo mismo – ustedes entienden mucho de papel – pero en la práctica eso no funciona así y la guerra no es un juego. En la guerra mueren hombres y es lo normal. Yo no estoy de acuerdo con la guerra en Irak pero no me enojo cuando un miliciano es abatido por el ejército americano: están en guerra, van a triunfar o a morir. Caso contrario sucede cuando las bombas americanas – o iraquíes – matan a los civiles transeúntes. Eso no tiene justificación.

Comentario por Bilioso

Bilioso, el ejército no comete acciones ilegales; los militares cometen acciones ilegales. Hay una diferencia abismal ahí. Usted no puede decir que el ejército es ilegal porque hay militares que son una escoria. Eso sería lo mismo a decir que el Congreso es ilegal, porque hay congresistas que ya sabemos las joyas que son. La guerrilla, en cambio, es una institución totalmente ilegal y todos sus miembros cometen acciones ilegales.

Me gustaría verlo explicándole a una de las mamás de los soldados dados de baja que ud no condena esas muertes. Una persona sacrificó su vida, una mamá sacrificó a su hijo, unos hijos a su padre y una esposa a su marido, para que ud pudiera ir hoy al trabajo más tranquilo….y ud no condena eso? Vida perra la de los militares y con razón hay tantos que se tuercen, mientras ellos arriesgan su vida, a los que viven en las ciudades los tiene sin cuidado que los maten…Creo que esa es una de las razones por las cuales los policias no son ejemplo de honestidad, porque ellos ven eso, ellos ven que arriesgan su vida y nadie ni se los agradece.

Comentario por Felipe

Felipe,

Usted piensa y analiza con el deseo. Sus pies no se encuentran sobre la tierra. ¿Cómo puede ser que el ejército sea una institución honorable y los militares unas escorias? En Colombia ya nos acostumbramos a que todo lo malo es “un caso aislado” y todo lo bueno es institucional. Que los senadores uribistas estén untados hasta el cuello de motosierras es un caso aislado; que el primo del presidente resulte haciéndole visita conyugal a una condenada por narcotráfico es otro caso aislado; que el hermano del presidente aparezca en fotos con los mafiosos Ochoa (los primos) es otro caso aislado. En Colombia nadie tiene la culpa de nada y las instituciones son impermeables a la responsabilidad. Soldados matando civiles es un caso aislado y la institución no tiene la culpa de nada como si las armas no fueran de la institución y las órdenes no fueran dadas por la institución y no portaran un uniforme de la institución. ¿Es que la guerra es de los soldados contra la guerrilla o del establecimiento contra la subversión? Pienso en esto que le acabo de decir. ¿Es que los soldados actúan sin mando? ¿Es que ellos deciden a voluntad a quien atacar o las órdenes las dan unos mandos medios y altos?

Que la guerrilla es algo ilegal es algo obvio: son ilegales porque desconocen las leyes del estado al que combaten. Son ilegales para usted y para mi que estamos de este lado de la ley. Eso es algo legítimo en la guerra y todos los países de Latinoamérica lo han vivido. Yo no sé por qué a usted se le hace tan indignante eso. Bolívar también fue ilegal porque desconocía la autoridad de los españoles y Washington también lo fue al desconocer a los británicos. Los sandinistas fueron ilegales y hoy son poder y nadie refuta eso porque hasta el más analfabeta sabe que los ilegales se convierten en legales cuando se toman el poder. Castro desconoció las leyes de Batista, peleo contra él y venció y ahora él es el estado y así es, esa es la verdad: se alza en armas, pelea y triunfa o muere. Independientemente de que sean “buenos” o “malos”, los cual es muy subjetivo, esa es la realidad de las cosas. Una cosa es que a usted no le guste uno de los dos bandos y otra cosa es que eso sea ilegítimo. A mi no me gusta ninguno de los dos bandos y entiendo perfectamente la guerra y su dinámica: usted se alza en armas y puede morir en el intento de tomarse el poder. Es algo muy sencillo. Los mismos americanos fueron ilegales en Irak pues desconocían las leyes del dictador derrocado. Ahora los ilegales son las milicias pues desconocen las leyes impuestas por el invasor. Los que hace unos años eran legales ahora son ilegales y viceversa. Eso hasta un niño lo entiende. Le repito que el hecho de que usted no entienda la guerra, o no le guste, no la hace ilegítima.

Lo de los soldados caídos en combate se me hace algo muy normal. A eso fueron a la guerra: a pelear contra un enemigo uniformado y armado y que sigue unas directrices de una organización contraria al establecimiento. Yo no veo por qué hay que explicarle algo a alguien. Si un hombre en perfecto uso de sus facultades se mete a soldado profesional contraguerrillero, ¿no cree usted que él y su familia saben que puede morir en el ejercicio de su trabajo? Y si hay que explicarles algo a las madres de los soldados caídos en combate también hay que explicarles a las madres de los guerrilleros caídos en las mismas circunstancias. Es que si de humanismo se trata los dos son seres humanos y los dos creen tener la razón y pelean por defender sus puntos de vista. No piense en la guerra pensando en muertos porque en toda guerra los hay de uno y otro bando y es muy triste pero es la guerra. ¿Por qué nadie habla de los niños quemados en Saigon o de las mujeres violadas en Afganistán? Es que la guerra crea pasiones y algunas cosas son perdonables. Usted sabe, yo sé que lo sabe, que el ejército colombiano ha desaparecido a muchos compatriotas; usted sabe que los soldados de Colombia han violado a muchas mujeres y han torturado a muchas personas. Y también sabe que han asesinado a civiles inocentes y luego los visten de camuflado todo con el fin de reportar resultados y obtener días de licencia. Usted lo sabe pero no dice nada de eso porque sus pasiones se centran en acabar con una guerrilla a como de lugar y eso incluye cometer los desmanes antes mencionados. No piense con la pasión, lea bien todo lo que acabo de escribir y dígame con la mano en el corazón que estoy equivocado.

Comentario por Bilioso

Bilioso,
¿Cómo puede ser que el ejército sea una institución honorable y los militares unas escorias?
No todos los militares son unas escorias y muchos hacen un trabajo verdaderamente entregado al pueblo colombiano. Muchos colombianos tienen por qué estar agradecidos con los militares. Hay muchos que son corruptos; pero no diría que todos. Para mi hay cosas que son claras, Álvaro Uribe es responsable por lo que él hace y Santiago Uribe es responsable por lo que él hace. Léase esta interesante columna al respecto y del grave error que es condenar a la gente dependiendo de su linaje.
Hay una gran diferencia entre Bolivar, Castro, los Sandinistas y las FARC; los primeros tres tenían el apoyo del pueblo, las FARC no lo tienen. Una cosa es alzarse en armas para tomarse el poder, otra es alzarse en armas por 50 años para delinquir y presionar al gobierno. Me da la impresión de que usted piensa que en Colombia hay una guerra civil.
Creo que los colombianos tenemos buena parte de la culpa de que la policía y el ejército sean corruptos. Cuando se saca a la luz pública un oficial corrupto sale todo el mundo a chiflar y a pedir la cabeza de éste. Me gustaría saber cuántos de esos que salen a chiflar alguna vez han sobornado a un policía para que no le pongan una multa. No le parece hipócrita? No cree que el que soborna es igual de corrupto que el que se deja sobornar?
A las madres de los guerrilleros se les explica que su hijo se murió por meterse en una organización delictiva, igual que se le explica a la mamá de un ladrón al que mata la policía. Obvio que sé que los soldados han desaparecido personas y han violado mujeres; pero también sé que han salvado vidas y han rescatado secuestrados. Créame que añoro que todos los soldados corruptos terminen en la cárcel, jamás voy a salir a defender a ningún miembro corrupto del ejército.
Saludos

Comentario por Felipe

Una banda de atracadores puede tomarse el poder según su tamaño. La provisión de retórica siempre tiene quien la dé. Bueno, no hay que extenderse en repetir lo dicho antes: puesto que la negociación sólo sirve para que se legitime y se expanda la guerra, como ocurrió en el Caguán, al final hay quienes creemos que la sociedad debe respaldar el respeto a la ley, tanto castigando a los infractores que tengan empleos militares o policiales como capturando a quienes pretenden imponer por la fuerza sus aspiraciones políticas.

Pero si el poder guerrillero existente y la facción política que lo respalda no se acogen a esa norma y siguen adelante con su guerra, al final no habrá ejército en el sentido de institución sino en el de otra guerrilla. Cuando no haya instituciones, esas tropas obrarán como la guerrilla con sus opositores, y en la medida en que cuentan con mayor apoyo ciudadano se impondrán.

Y va a llegar el día en que no tengan sueldos estatales por divulgar esa propaganda. Las razones de Bilioso conducen a algo muy extraño: la legitimidad de la guerra impone la negociación que justifica mayor guerra. Si el burro amarrado se suelta, se encuentran nuevos motivos para la guerra, si lo consiguen mantener amarrado, pedirán cada vez más negociación, más guerra. Y eso no funciona más que en sueños. Todas las guerras que en el mundo han sido se dan porque se llega a un equilibrio de fuerzas. En la medida en que consigan desplazar hacia la “neutralidad” a más y más gente (es la labor de la prensa), se llega a ese equilibrio.

Es decir, a la multiplicación de las atrocidades y al asesinato de millones de civiles. Porque la retórica funciona entre grupos pequeños e interesados. Como se ha demostrado con las AUC, y también con regímenes como la dictadura de Videla o la de Fujimori, la gente termina apoyando la ilegalidad que más le conviene.

Pero en fin todo eso es del año 2000. Precisamente lo que hace que la popularidad de Uribe sea tan alta por muchos deslices que se les encuentren a quienes lo rodean. La situación hoy es de aumento de la confianza y alejamiento de las perspectivas de guerra civil. Las dos principales capitales exhalan optimismo (más de un 20 % de la población) y la gente en la mayor parte del país apoya al gobierno.

Comentario por Jaime Ruiz

Jaime y Felipe,

Eso no se discute: el país está más seguro pero es un país más corrupto y más permisivo con uno de los actores de la guerra. También es un país con una bomba social a punto de estallar y eso es innegable. Son más de 120 los hospitales cerrados en 5 años y eso deteriora la calidad de vida de los habitantes de las regiones más apartadas. La educación, salvo en Bogotá y Medellín, es una calamidad y ustedes lo saben. El subempleo ha aumentado y ese “rebusque” también va en contra de la calidad de vida que todos merecemos porque esas personas viven en día a día y no tienen seguridad social ni derecho a gozar de sus merecidos descansos ni acceso a la educación.

Le cuento un caso personal: yo tengo medicina prepagada y me llegó, a la puerta de mi casa, el carné del SISBEN. ¿Saben por qué? Porque yo soy una estadística, yo soy uno de esos millones de colombianos que tienen SISBEN y que nunca lo usamos porque nunca lo vamos a necesitar teniendo medicina privada. Sin embargo, yo aparezco en esa inmensa lista de colombianos beneficiados con la seguridad social. Por supuesto rechacé el papelito y me quedé con mi medicina privada que es un robo. Muchas de las cosas que aparecen en las estadísticas son reales pero son disfuncionales y ante la opinión pública se presentan como avances ficticios que están lejos de mejorar la calidad de vida de los más jodidos. Jodidos que en Colombia suman más del 50% de la población.

Felipe habla del trabajo honesto de los soldados. Es cierto, muchos, la mayoría deben ser buenos hombres y buenos militares pero eso no exime a la institución de su responsabilidad con la sociedad. Si yo me meto a carnicero no puedo salir con el cuchillo a matar a mis vecinos porque entonces mi trabajo, que en principio debía ser honesto y servicial, degeneró en el crimen. Eso mismo sucede con muchos soldados y mandos: utilizan las armas del estado contra el pueblo que tienen que defender. La muerte de estos soldados no es un crimen ni mucho menos y ojo, no estoy diciendo que no sea algo triste o que me alegre, estoy diciendo que la muerte de un soldado profesional es una muerte en el ejercicio de su trabajo. Trabajo que eligió de manera voluntaria, cumple un horario, es remunerado y cuenta con el respaldo de su institución. Un carpintero se puede amputar un dedo con el cepillo y un odontólogo puede contraer el HIV con una aguja contaminada. En mi profesión yo puedo ser atacado por un toro de temperamento y no por ello el animal va a ser un criminal. Si esto ocurre, ocurre en el ejercicio de nuestros trabajos y para el caso de los soldados su trabajo es la guerra y por ese trabajo reciben una remuneración económica y unos beneficios de la institución a la que pertenecen.

Tiene razón Jaime cuando dice que durante las negociaciones anteriores se siguieron presentando actos de guerra. De ambas partes: mientras en el Caguán estaban negociando el ejército bombardeaba la Serranía del Perijá y la guerrilla de las FARC mantenía secuestrados en la zona de despeje. A eso me refería cuando hablaba del cese al fuego: este debe ser bilateral y debe ser respetado, las negociaciones no se pueden extender por años y los combatientes deben pasar a ser parte de proyectos productivos ya que en su gran mayoría estos hombres y mujeres alzados en armas son campesinos que saben trabajar la tierra y producir alimento o materias primas.

Yo estoy convencido de la necesidad de darle fin a la guerra por medio de la negociación. Yo no creo sinceramente que a la guerrilla de las FARC la puedan derrotar por la vía armada pues son un ejército creciente, bien armado, que cuenta con inmensos recursos del narcotráfico, están asesorados por otras guerrillas del mundo, conocen el campo de batalla y tienen una base de apoyo muy amplia en las regiones más apartadas del país. Es una realidad que no se puede ocultar y no se puede desconocer que la guerrilla de las FARC hace parte de la política del país.

Jaime, si usted mira la agenda de la guerrilla encontrará muchas cosas que son benéficas para la gente. ¿Por qué vamos a negar que entregarle un pedazo de tierra a los desposeídos es una buena acción que va a redundar en el progreso de las regiones y el mejoramiento de la calidad de vida de los más jodidos? ¿Por qué vamos a negar que fortalecer la educación pública va a traer como resultado la formación de mejores profesionales, más útiles a la sociedad y con mayor capacidad de emprendimiento? Jaime, eso no se puede negar ni se puede satanizar a la universidad pública porque en ella estudien guerrilleros o comunistas. En el gremio de los taxistas también hay guerrillero y hay paramilitares y hay comunistas del PCC y del PC3 y es un servicio que funciona y le presta utilidad a la sociedad. Usted tiene una atarraya muy grande y abarca en ella muchos campos disímiles metiéndolos en una misma categoría.

Cuando uno lee los 12 puntos de las FARC no puede creer que los hayan redactado los mismos que volaron la iglesia en Bojayá, es cierto, pero si esos puntos se lograran hacer medianamente bien este sería un mejor país. Usted no puede negar que el latifundio es uno de los factores generadores de miseria, eso se ha visto en todo Latinoamérica y todos los países han soportado guerras por esta causa. Usted, incluso usted, no puede ver con buenos ojos que 4 millones de hectáreas se encuentren ociosas mientras la gente que las puede trabajar se encuentra en los semáforos vendiendo llaveros y veneno para las cucarachas. Alguien por muy de derecha que sea no puede ver con buenos ojos algo así, es algo que en un país con algo de decencia debería cambiar.

Usted son acérrimos opositores del presidente Chávez. Yo también lo soy en algunos puntos y muchas veces lo he visto como a un payaso pero antes de irme permítanme contarles algo del sector que yo conozco: el agropecuario. Esas tierras que Chávez compró las repartió con título de propiedad entre los campesinos desposeídos. Tuve la oportunidad de conocer el llano venezolano y pude ver como se está produciendo en esa zona del vecino país. Esa zona era una zona semidesértica, sin riego y con graves problemas de acidez (pH

Comentario por Bilioso

(pH

Comentario por Bilioso

Bilioso, le entiendo un poco más su punto de “los soldados mueren haciendo su trabajo”; pero aun así creo que debería condenar que estos sean dados de baja. Es difícil condenar una guerra y no condenar los muertos que esta produce.

Respecto a los 12 puntos de las FARC, no sé cuales son y seguro habrá unos bonitos como “Saluda para todo el pueblo, educación para todos, oportunidades para todos…” Obvio eso suena lindo y creo que son muy pocos los cicutas que no quieren, por lo menos, salud y educación para todos.

Respecto a lo de Chávez, pues es que él tiene una grandísima ventaja: $$$$$. Chávez hace todos esos discursos de expropiar y todo el cuento; pero siempre termina pagando, lo cual no solo está bien, sino justo. Pero acá en Colombia de dónde saca uno plata para hacer las maromas de Chávez? Por eso a Evo en Bolivia no le ha ido tan bien.

El problema de la izquierda extrema (Chávez, el polo, Evo) es que piensan que la plata cae del cielo o que el Banco central la puede producir a dos manos. Después cuando esta se acaba, salen a votarle piedra a la embajada de Estados Unidos.

Los discursos de las FARC son divinos, pero cuándo las ha visto ud refrendar algo que dicen? NUNCA.

Comentario por Felipe




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